SMOKING
Un pequeño felino intentaba aplicar sus mejores técnicas de acecho para acercarse sigilosamente a un grupo de gallinas en un patio. Todo marchaba según su plan mientras medía la distancia con total concentración, listo para dar el supuesto golpe maestro.
Sin embargo, el cálculo salió completamente mal cuando el gallo principal se percató de las intenciones del intruso y decidió tomar cartas en el asunto. En cuestión de segundos, el papel se invirtió por completo y el valiente minino tuvo que huir a toda velocidad con la cola entre las patas, perseguido de cerca por el furioso dueño del corral.