SMOKING
Un simpático can protagonizó una tierna e impecable escena de felicidad al saltar y correr alegremente tras un globo amarillo que flotaba a su alcance. Con una energía inagotable, el animal saltaba dando vueltas y persiguiendo el objeto mientras la gente a su alrededor disfrutaba del divertido momento.
La espontánea escena demostró cómo las pequeñas cosas de la vida pueden desatar la mayor de las alegrías, contagiando una sonrisa a todos los transeúntes que presenciaron el juego del carismático protagonista.